Nuevo en Satori · Coaching a pedido

Tu Satori te conoce. Cuando quieras, te dice lo que ve.

Lleva meses trabajando contigo. Sabe lo que dijiste que querías y sabe lo que hiciste. Di “dame coaching” y te pone las dos cosas una al lado de la otra, con fecha. Sin halagos, y con un solo paso para la semana.

Lo que nadie te dice

Te pones metas. Nadie mira si las cumples.

Las metas de enero. El “esta semana sí” que te dijiste en voz alta. Tu coach te ve una hora al mes y sabe lo que tú le cuentas. Las aplicaciones de hábitos te mandan notificaciones que aprendiste a ignorar. Y tu memoria es generosa contigo: recuerda lo que hiciste bien y olvida lo que dejaste.

Tu Satori ya tiene la otra mitad: lo que de verdad pasó. Solo faltaba que alguien te lo mostrara.

Así se ve

Una sesión, en dos minutos.

Ejemplo ilustrativo: los nombres y las fechas son inventados. En tu Satori, cada dato sale de tu propio trabajo y lleva su fuente.

El método

Cinco movimientos. Siempre los mismos.

Un tema por sesión, no veinte. Y antes de hablar, Satori revisa si cumpliste lo que quedó pendiente la vez anterior, para no preguntarte lo que ya sabe.

  1. Lo que veo

    Un patrón en una frase, sin adorno.

  2. La evidencia

    Dos a cuatro hechos con fecha y fuente. Nada de impresiones.

  3. Lo que no cuadra

    La evidencia en contra, y lo que Satori no puede ver.

  4. Una pregunta

    Una sola, que apunta a la causa y no al síntoma.

  5. Un paso

    “Cuando pase X, haré Y.” Pequeño, con fecha, y Satori lo revisa la próxima vez.

Para los que quieren saber cómo funciona

Las técnicas, y cuánta evidencia tiene cada una.

Revisamos los metaanálisis de coaching ejecutivo y de cambio de conducta, y la investigación sobre coaching con inteligencia artificial. Entró lo que tiene evidencia. Lo que tiene poca está marcado así, y lo que no la tiene se quedó fuera.

TécnicaEvidenciaQué hace Satori con ella
Planes “cuando pase X, haré Y” (Gollwitzer y Sheeran, 2006)Fuerte · efecto d ≈ 0,65 en 94 estudiosCada sesión cierra con un solo compromiso escrito así, con una señal concreta.
Registro del avance (Harkin y colegas, 2016)Fuerte · d ≈ 0,40 en 138 estudiosEl compromiso queda escrito y se revisa al abrir la sesión siguiente: cumplido, parcial o no cumplido.
La relación de confianza con el coach (Graßmann y colegas, 2020)Fuerte · r ≈ 0,41 con los resultadosMemoria y honestidad. Tu reacción a cada sesión se anota y ajusta la siguiente.
Metas concretas frente a datos reales (Wang y colegas, 2022)Media-alta · estudios de diseño desigualEl espejo parte de lo que pasó, con fecha, y no de cómo te sientes que vas.
Contraste mental, WOOP (Oettingen)Media · g ≈ 0,3Para el obstáculo que se ve venir antes de cumplir el compromiso.
Lo que dices frente a lo que haces (Argyris)Teoría muy usada; poca medición directaEs el centro del método: la meta que declaraste al lado de la conducta que quedó registrada.
Recordarte lo que haces bien antes de lo difícil (Epton y colegas, 2015)Pequeña pero consistente · 144 pruebasAntes de la verdad incómoda, un hecho concreto de algo que sí hiciste bien. Así se escucha mejor. Nunca un elogio sobre ti: eso puede empeorar el desempeño (Kluger y DeNisi, 1996).
Feedforward (Goldsmith)ModeradaSe cierra hacia adelante, nunca solo con el diagnóstico de lo que salió mal.
Evidencia en contra obligatoriaRespuesta a un riesgo documentado: los modelos de IA tienden a darte la razón (Sharma y colegas, 2023)Antes de afirmar un patrón, Satori busca al menos un dato que lo desmienta, y te lo dice.

Lo que dejamos fuera: los “21 días para formar un hábito” (la evidencia habla de 2 a 8 meses, con mucha variación), elegir la técnica según la “etapa del cambio” en la que estés (evidencia débil) el coaching ontológico o de fortalezas como base, y la “proporción ideal” de comentarios positivos y negativos, que se demostró sin fundamento (Brown, Sokal y Friedman, 2013). Esos dos últimos se usan solo como complemento, y lo decimos.

Por dentro

Cómo está construido.

No es un chatbot de coaching pegado encima. Es una función de tu Satori, la Mente, que usa lo que el Cerebro ya guarda de tu trabajo y lo que el Cuerpo ya hace por ti.

Un archivo que te observa

Patrones, fortalezas y puntos ciegos, cada uno con fecha, fuente y nivel de confianza. Lo puedes leer y corregir cuando quieras.

Nada se borra

Cuando una observación deja de ser cierta, se marca como superada y se escribe la nueva. Ves cómo cambió la lectura y por qué.

Un tablero sin juicio

Cifras de cómo trabajas: compromisos abiertos, cuánto llevan, días activos. Se actualiza solo, en silencio, para que Satori llegue preparado.

Ocho controles antes de hablarte

Evidencia con fecha, la evidencia en contra, el compromiso anterior revisado, y la verificación de que no te faltan tiempo o plata antes de llamar algo conducta. Y que el apoyo sea un hecho sobre ti, nunca un adjetivo. Si falla uno, la sesión no sale.

La primera sesión de coaching de Satori se la dio a su propio fundador. Acertó en un patrón y se equivocó en una lectura. Él lo corrigió en una frase, y Satori lo anotó para no repetirlo.

Así aprende: de tus correcciones, con fecha.

Lo que nunca hace

Cuatro promesas.

No te escribe solo

El coaching sale cuando lo pides. Ni recordatorios ni sermones.

No te halaga

Una verdad incómoda por sesión, sostenida con datos. Si la rebates con razón, lo reconoce y corrige.

No sale de tu computador

Lo que Satori sabe de ti vive en tu Satori. No se sube a ninguna plataforma de Satoro.

No es terapia

Si aparece algo de salud o de ánimo que merece un profesional, te lo dice con cuidado y no diagnostica.

Empieza

Dos caminos, según dónde estés.

Ya tengo mi Satori

El coaching llega con la actualización de octubre. Cuando te llegue nuestro correo, pega el recuadro en tu Satori y después dile “dame coaching”.

¿Dudas? Escríbenos →

Todavía no tengo Satori

En el Satori Camp instalas y personalizas el tuyo en 4 sesiones, con tu contexto, tu memoria y tu criterio. El coaching empieza a conocerte desde el primer día.

Ver el Satori Camp →

Tarifa early adopters hasta el 31 de octubre de 2026.

Preguntas directas

Lo que seguramente te estás preguntando.

¿Reemplaza a un coach humano?

No, y no lo pretende. Un buen coach humano trae presencia, intuición y una relación que una máquina no tiene. Lo que el coaching de Satori trae es memoria: meses de tu trabajo real, con fecha. Muchos lo usan entre sesiones con su coach, o como el primer espejo que nunca tuvieron.

¿Me va a escribir para coachearme?

Nunca. Solo sale cuando lo pides con una frase como “dame coaching”. Se prepara en silencio todos los días, pero no te manda mensajes.

¿Qué tan duro es?

Tan duro como le pidas. Por defecto es directo y respetuoso. Si le dices “sé duro conmigo”, abre por la evidencia más incómoda. Si estás empezando, puedes pedirle que vaya más suave.

¿Y si Satori se equivoca conmigo?

Se lo dices. Tu corrección queda anotada con fecha y la observación vieja se marca como superada, sin borrarse. Así no repite el error y tú ves cómo cambió su lectura.

¿Necesita mucho tiempo conmigo para servir?

Necesita historia. Con pocas semanas de uso te lo dice: “todavía te conozco poco”. Entonces la primera sesión sirve para dejar escritas tus metas, que son la línea de base contra la que te va a medir después.

¿Dónde quedan mis datos?

En tu computador, dentro de tu Satori. El archivo donde anota lo que observa de ti es tuyo, lo puedes leer y corregir, y no se sube a ninguna plataforma de Satoro.

Lo que dijiste que querías y lo que hiciste, una al lado de la otra.

Pocas personas tienen eso. Tú puedes tenerlo cuando quieras.

Lo quiero →

Si prefieres que te avisemos, déjanos tus datos.